Se suele decir que los mejores tenistas se convierten automáticamente en excelentes jugadores de pádel. Sin embargo, en los clubes, la realidad es muy diferente. Si bien los extenistas suelen progresar rápidamente al principio, muchos acaban estancándose. Esta situación se explica por varios hábitos difíciles de erradicar. 

El tenis ayuda mucho al principio.

Un extenista inevitablemente posee ciertas ventajas. La calidad de sus golpes, su movilidad, su sincronización y su capacidad para leer las trayectorias suelen permitirle obtener rápidamente una ventaja sobre un principiante absoluto. Los primeros torneos suelen ser alentadores y el progreso parece natural.

Pero al cabo de unos meses, muchos llegan a la misma conclusión: ya no progresan.

La mayor trampa: querer completar todos los puntos

En tenis, una bola ligeramente corta suele significar un ataque ganador. En pádel, rara vez es tan sencillo.

Los mejores jugadores planifican sus golpes, ralentizan los intercambios, aprovechan las paredes de cristal y, a veces, esperan diez o quince golpes antes de conseguir la pelota adecuada. Por el contrario, muchos extenistas siguen buscando el golpe ganador a la primera oportunidad. El resultado: muchos errores no forzados y rivales que los esperan con ansias.

El pádel premia más la paciencia que la fuerza.

Enzo Couacaud: del tenis profesional al pádel, una transición alejada de los tópicos.

Saber cómo elegir entre el vaso y antes del vaso

Esta es probablemente una de las mayores diferencias con el tenis.

En pádel, no todos los golpes se ejecutan en el mismo lugar. A veces, conviene dejar que la pelota rebote en el cristal para ganar tiempo. Otras veces, por el contrario, es mejor intervenir antes del bote con un bloqueo, una volea baja o un golpe de aproximación bien colocado para evitar que el rival domine el punto.

Es precisamente esta capacidad de tomar las decisiones correctas lo que suele marcar la diferencia. Los extenistas a veces tienden a querer golpear todas las bolas pronto, mientras que los jugadores experimentados saben alternar entre defenderse contra el cristal, jugar frente a él y variar su ritmo. El pádel es, ante todo, un deporte de lectura de la pista y toma de decisiones.

El globo, el verdadero rey de los tiros de pádel

El éxito rotundo es un sueño hecho realidad. El globo gana.

En todos los niveles, la red es lo que permite recuperar la posesión, romper el ritmo y volver a presionar al oponente. Sin embargo, muchos extenistas aún prefieren los golpes planos.

Si observamos el circuito profesional, la observación es obvia: antes de cada punto espectacular, casi siempre ha habido uno o más globos ejecutados a la perfección.

Bea González: "El objetivo es claro: queremos ser el número 1 esta temporada"

Cambiar de deporte sin cambiar realmente de software

En definitiva, el principal obstáculo no es ni técnico ni físico. Es mental.

Los jugadores que progresan más rápido suelen ser aquellos que están dispuestos a olvidar algunos de sus hábitos tenísticos para aprender una nueva estrategia de juego.

El pádel es similar al tenis, pero sigue reglas tácticas muy diferentes. Quienes lo aceptan suelen mejorar su juego. Otros, en cambio, siguen jugando al tenis en una pista de pádel.

Maceo ZERHAT

Maceo Zerhat descubrió el pádel en 2020 en Savigny-sur-Clairis, Borgoña. Contribuyó a la expansión del club aportando su energía y curiosidad. Padel MagazineÉl transmite su Padel"Manía" ¡rebotando hábilmente en todas las últimas noticias sobre tu deporte favorito!

Etiquetas