Fede Chingotto no se queja, no rompe ventanas, no aplasta.
Y sin embargo: en 2025, Es uno de los jugadores más decisivos del circuito..

Junto a Galán, transformó su estilo en un arma total: precisión, calma, lectura del juego y cero desperdicio.

Una pareja que funciona… porque lo simplifica todo.

Con Galán, la alquimia es inmediata: Chingotto cubre, estabiliza y retrasa. Prepara cada punto que Galán remata.

Sus cualidades:

  • globos con precisión milimétrica,
  • defensas “imposibles”
  • excelentes habilidades para escuchar y una mentalidad inquebrantable.

En momentos de tensión, él es el jugador que no tiembla.

Uno de los jugadores más regulares entre los cuatro primeros.

Contra Tapia/Coello, Lebrón/Stupa o Yanguas/Nieto, Chingotto siempre trae lo mismo:
una base sólidalo cual impide que el oponente tome el control.

Cuando él juega bien, la pareja gana.
Cuando él juega “normalmente”, ella sigue siendo la favorita.
Cuando juega mal… casi nunca sucede.

Finalmente, eso fue solo una forma de expresarlo, porque obviamente contra Coello/Tapia… es otra historia y en Dubái, los jugadores número 1 del mundo pusieron a todos en su lugar.

¿El arma anti-Coello?

En el Campeonato Mundial de Parejas y en Milán, pareció emerger un patrón táctico: Chingotto supera a Coello en velocidad.
Sabe que le van a hacer falta, así que retrocede, ejecuta una vibora lenta al centro para obligar a Coello a retroceder, quien, como siempre, ya está muy cerca de la red. Luego, acelera a toda velocidad para conectar una volea que desorganiza la formación de Coello y Tapia.

Galán, como de costumbre, cerrará el punto. Y, al ver que Chingotto está aportando la solución, adoptará una mentalidad más agresiva, mientras que el final del primer set suele ser complicado para la pareja formada por Chingotto y Coello/Tapia.

 ¿Hacia la dominación en 2026?

Su madurez, su serenidad, su constancia y una nueva raqueta que refuerza sus puntos fuertes: todo indica que Chingotto nunca había estado tan cerca de la cima..

No es una estrella espectacular, pero se ha convertido en la columna vertebral del pádel moderno.

Padel 2025 es él: una revolución silenciosa… pero una que está ganando, al menos cada vez más. ¿Será suficiente para que los líderes duden de sí mismos?

Antoine Tricolet

Descubrí el Padel Llegué a España por casualidad en un camping. Me enamoré del pádel al instante; llevo tres años apasionado por este deporte y sigo las noticias internacionales y regionales con la misma ilusión que el propio deporte.

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