Sagrado para  Bruselas P2 ,  Juan Lebrón  et  Leo Augsburgo  Han marcado un punto de inflexión en su temporada. Más allá del título, su aparición en la rueda de prensa confirma una cosa: este dúo ha dado un paso adelante.

 Lebrón: “Muy feliz, muy feliz, ¿qué más puedo decir?” 

Todavía llevado por la emoción,  Jaime  No ocultó su alegría:

“Muy feliz, muy feliz, ¿qué más puedo decir?”

Un título especial para el español, que pretende saborear:

“Hoy, mañana y el martes si es necesario”

 Un momento clave en el banquillo 

Uno de los momentos más destacados de la final fue el intercambio de golpes justo antes de un punto decisivo.
Lebrón, fiel a su estilo, relata con humor:

“Creo que la besé… pero de eso no se habla.”

Luego aclara:

“Estábamos jugando muy bien. En el primer set les dije al equipo: no estamos jugando mal, chicos. Si seguimos así, tendremos nuestras oportunidades.”

Un momento que les permitió relajarse:

“Nos permitió relajarnos de nuevo.”

 Augsburger se emocionó: “Te pasan muchas cosas por la cabeza”. 

Profundamente conmovido,  Leo Augsburgo  Habló de sus lágrimas después del partido:

“Te pasan muchas cosas por la cabeza. Estoy contento con nuestro progreso, con que estemos haciendo las cosas bien. Pero estar lejos de la familia también es una carga.”

Un título que tiene un valor especial:

“Pensaba que el Madrid seguiría siendo un equipo aislado. Pero después de este año, con los entrenamientos con Agustín, con Juanma… gran parte del mérito es de ellos.”

Él subraya la importancia de su círculo social:

“Estoy rodeado de gente con mucha experiencia. Juan es un gran ejemplo a mi lado.”

Y deja claras sus ambiciones:

“Quiero seguir en este equipo, quiero seguir ganando títulos. Sé que mi familia estará orgullosa de esta victoria.”

 El punto de inflexión después de Egipto 

La derrota en Egipto marcó un punto de inflexión:

“Fue una derrota muy dura. Aprendes que no puedes subestimar a nadie. Cualquier pareja te puede ganar.”

Con un esfuerzo mental considerable:

“José desempeñó un papel fundamental. Nos ayudó a recargar las pilas al 100%.”

 Lebron ha recuperado su mejor nivel. 

Para Lebrón, este título confirma una evolución:

“Desde que empezamos a jugar juntos, supe que podía volver a ese nivel. Gracias a él, a Agustín, a Juanma…”

Un juego más completo:

“Además de ser más agresivo, hoy tengo un juego más consistente. Me dio mucha confianza. Puedo jugar con más libertad.”

Pero este requisito se mantiene:

“Siempre pienso que puedo hacer más. Hoy jugué un gran partido, pero siempre quiero mejorar.”

 Una mentalidad clara 

Augsburger resume así el estado de ánimo del dúo:

“Creo que nunca creímos que podíamos perder. Esa es nuestra mentalidad. No subestimamos a nadie, pero nunca nos rendimos.”

Y concluye:

“Somos jugadores que lo damos todo en cada punto. Eso es lo que nos define.”

 Un título que cambia la percepción 

Con este éxito,  Lebrón / Augsburger  No solo ganan un trofeo.
Ganan por  credibilidad en  confianza  y sobre todo, en términos de legitimidad en comparación con las mejores parejas del circuito.

Bruselas bien podría ser el punto de partida de un proyecto mucho más ambicioso.

Benjamín Dupouy

Descubrí el pádel directamente durante un torneo y, francamente, al principio no me gustó mucho. Pero la segunda vez fue amor a primera vista y desde entonces no me he perdido ni un solo partido. Incluso estoy dispuesto a quedarme despierto hasta las 3 a. m. para ver el final de Premier Padel !