Hay controversias que hacen mucho ruido en el momento y luego se desvanecen. Y luego están las que dejan una huella imborrable en la historia de un deporte. La final de la... Abierto de Chile du World Padel Tour Pertenece claramente a esta segunda categoría. No por la violencia de los intercambios ni por la intensidad del escenario deportivo (aunque…), sino porque… Punto simple, mal arbitrado Fue suficiente para cambiar el curso de una final, exponer las limitaciones del arbitraje humano y plantear una pregunta que sigue siendo relevante hoy en día: ¿Hasta qué punto se puede corregir un partido a posteriori?

Un final de alta tensión

El cartel contrasta Agustín Tapia et Arturo Coello à Juan Lebrón et Alejandro Galán sobre el antiguo circuito profesional de pádel: el World Padel Tour en 2023. Un periodo en el que el torneo ya se está disputando, en un entorno muy complicado con Premier Padel y la FIP, que han unido fuerzas contra el WPT.

El partido es intenso, tenso y reñido. Tapia y Coello ganan el primer set. En el segundo, van ganando. 5 - 4 y se encuentran en a dos puntos del títuloEl momento es decisivo. Aquí es precisamente donde todo está en juego.

La acción que lo cambia todo

À 30 - 30Arturo Coello ejecuta una volea larga. La pelota cae muy cerca de la línea de fondo (el ángulo entre el cristal y la cancha), en una zona donde el sonido del bote puede ser engañoso, especialmente en algunas superficies de cristal. El juez de silla, Honorio García, anuncia el baile fausse. Y así 30-40, punto de break para volver a 5-5, en lugar de 40-30, punto de partido para Coello/Tapia.

En el intercambio que siguió, ninguno de los dos jugadores reaccionó con fuerza. Los jugadores continuaron con el siguiente punto. Unos segundos después, Agustín Tapia selló el punto con un remate ganador. Ambos jugadores celebraron lo que creían era la victoria final. Juan Lebrón dio un paso al frente para estrechar la mano de sus oponentes. El partido parecía estar terminado.

Pero en realidad no es así.

La comprensión del árbitro

Fue en ese preciso momento que el árbitro se dio cuenta de su error. Debería haberse anunciado el punto anterior. 30 - 40, ofrecimiento dos puntos de ruptura (Un desempate) para Lebrón y Galán, no puntos de partido para Tapia y Coello. La confusión es total.

Honorio García detiene la celebración y revierte su decisión inicial. Una situación muy inusual, y más delicada aún al ocurrir. después de un intercambio jugadoy mientras los jugadores ya han señalado con sus gestos el final del partido.

La intervención de Alejandro Galán

C'est Alejandro Galán Quien no entiende. De vuelta en la cancha, tras intentar defenderse del remate de Tapia, le recuerda al árbitro el anuncio verbal anterior: 30 - 40La información es correcta. El tablón de anuncios lo confirma.

A partir de ese momento, el árbitro no tiene más margen de maniobra. No puede ignorar una decisión correcta, incluso si la secuencia de puntos ha creado una situación incoherente.

El partido se reanuda. Lebrón y Galán se ponen al día, ganan el segundo set y finalmente pierden en el tercero contra Tapia y Coello.

Las fuertes palabras del árbitro

Unos días después, Honorio García habló públicamente con la prensa española. Sin pelos en la lengua, asumió toda la responsabilidad de la situación.

Explica que el error inicial fue suyo. Aclara que no critica la actitud de Alejandro Galán, a quien considera la de un profesional que defiende sus intereses deportivos respetando las reglas. También reconoce que la reacción tardía de los jugadores de Tapia y Coello, quienes no impugnaron inmediatamente el anuncio, contribuyó a la confusión.

Pero sobre todo utiliza una frase que dejará una impresión duradera:
"Para mí es el partido más injusto de la historia".

Una declaración cargada de significado, viniendo del propio árbitro. Aunque, al final, este partido injusto terminaría con victoria para Coello y Tapia.

Una injusticia que es más contextual que técnica

Curiosamente, García enfatiza un punto crucial. Según él, El error en sí no es excepcional.En todos los deportes se cometen errores de juicio. Lo que hace único a este episodio es... el momento.

Una final. Un punto por el título. Una decisión incorrecta seguida de un punto en juego. Una celebración ya en marcha. Una corrección imposible sin crear un sentimiento de injusticia.

Si este mismo error hubiera ocurrido en 1-1 en el primer setHabría pasado casi desapercibido.

Tapia y Coello, a pesar de su evidente frustración en aquel momento, nunca intentaron convertir el episodio en una polémica pública duradera. Su victoria final atenuó la conmoción, sin borrarla por completo.

Lebrón y Galán, por su parte, siempre han defendido una postura sencilla: El reglamento se aplicó tal como existíaNada más, nada menos.

Franck Binisti

Franck Binisti descubrió el pádel en el Club des Pyramides en 2009, en la región de París. Desde entonces, el pádel forma parte de su vida. Se le ve a menudo recorriendo Francia cubriendo los principales eventos del pádel francés.

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