Existe una dinámica muy particular entre Alejandro Galán et Juan LebrónDesde su ruptura, cada encuentro ha revelado una lucha de poder casi psicológica, donde el español se esfuerza por contener su juego… y donde Galán siempre parece subir el listón. Un repaso a una rivalidad que se ha convertido en uno de los temas centrales de la temporada 2025, y a la llegada de un nuevo elemento: Leo Augsburgolo cual podría “quizás” cambiarlo todo.

Cuando El Lobo se excede, Galán lo castiga

Los primeros enfrentamientos de la temporada entre Galán/Chingotto y Lebrón/Stupa ya habían marcado la pauta. Juan Lebrón, fiel a su estilo, buscaba a menudo imponer su ritmo… a veces demasiado.

En varias ocasiones se le vio insistiendo ante Galán, como para ponerlo a prueba, presionarlo o incluso provocarlo. Pero el efecto fue el contrario.
Galán, que suele estar en gran forma en estos partidos, respondió de inmediato: contraataques, voleas precisas, lectura perfecta del juego.

Y como suele ocurrir en estos enfrentamientos, Lebrón dejó entrever cierto enfado. Nada nuevo para él. El Lobo — recordamos su arrebato tras recibir un golpe en la cara de TapiaPero cuando se enfrentan a Galán, estas pérdidas de control siempre adquieren una dimensión diferente.
Otro momento memorable: esa secuencia cómica durante el calentamiento donde Lebrón finge no entender que Galán pide bolas altas..

El resurgir de Valladolid: un respiro… pero no una ruptura

Luego llegó Valladolid. Un paréntesis.
Lebrón finalmente venció a Galán. Parecía aliviado, casi liberado.
Una victoria que le recordó —quizás ante todo a sí mismo— que sigue siendo capaz de derrotar a cualquiera cuando su juego es limpio y ordenado.

Aunque las derrotas posteriores llegaron rápidamente, durante algunas semanas percibimos a un Lebrón más paciente, más justo, menos obsesionado con la idea de “responder a Galán”.

Una breve calma. Un interludio.

El duelo final: Galán, el maestro absoluto

Durante su último encuentro, la impresión fue la misma:
En cuanto Lebrón está al otro lado de la red, Galán cambia de dimensión.

Chingotto suele ser su metrónomo. (Un aplauso para Laura Clergue y su reportaje en Canal+, que muestra a la perfección el trabajo entre bastidores del argentino).
Chingotto construye de forma continua, y Galán remata. Esa es su dinámica natural.

Pero contra Lebrón, Galán parece querer hacerlo todo.
Y lo más importante: parece ser capaz de hacerlo todo.

Cada bola golpeada suponía un aumento en la ventaja.
En un revelador intercambio:
Chingotto falla un remate, le bloquean la pelota en la red, Galán recupera una pelota improbable, vuelve a la línea... Lebrón intenta un golpe entre las piernas para salvar el punto, en vano.
Este punto resume la dinámica actual de sus enfrentamientos.

Próximo capítulo: ¿Podrá Leo reequilibrar la rivalidad?

Lebrón ahora jugará con Leo Augsburgo, uno de los jugadores más explosivos del circuito.

La verdadera pregunta: ¿Podrá Leo reequilibrar esta dinámica de poder frente a Galán/Chingotto?
Más potencia, más verticalidad, más impacto: Augsburger puede aportar ese algo extra que Lebrón a veces no consigue generar contra su antiguo compañero.

Una cosa es segura: si la conexión funciona, los futuros enfrentamientos entre Galán y Lebrón podrían tomar un rumbo completamente diferente.

Nos vemos en Acapulco el 22 de noviembre.

Antoine Tricolet

Descubrí el Padel Llegué a España por casualidad en un camping. Me enamoré del pádel al instante; llevo tres años apasionado por este deporte y sigo las noticias internacionales y regionales con la misma ilusión que el propio deporte.